Cuidados que marcan la diferencia
Lavado suave, crema sin perfumes y sol protegido: tres hábitos que ayudan a que el tatuaje cure bien.
Los primeros días cuentan
Mantén la zona limpia, seca y sin fricción. No arranques costras ni cubras con plástico más tiempo del indicado.
Piensa a largo plazo
Un buen aftercare no termina cuando cura la piel. Hidratar y proteger del sol es lo que mantiene el trabajo legible con los años.